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Lubina o besugo a la sal

Es una manera habitual mediterránea de cocinar pescado. Siempre y en todo momento recordaré «Casa Prudencio» en La Carihuela en Torremolinos, donde fueron esmeradamente preparados y cocinados. Son nuestra primera incursión en los viajes, la gastronomía y la vida. En la década de 1970, si bien nos parecía irrealizable, no se vivía y viajaba como el día de hoy, pero conseguimos ciertos juegos excelentes con el poco trabajo que hicimos.

Llevamos múltiples años en la Costa del Sol y nuestro sitio es la mayoria de las veces exactamente el mismo. Me agrada recordarlos a todos. Después de un largo viaje tuvimos inconvenientes de hosting y por último llegamos a la «Torre Fantástica» de Chiqui dixit. Tuve la mala suerte de establecerme dormido al sol, que es un biquini, y tras secarme transformado en tanguita (todavía irreconocible aquí) me dio sol en sitios que no podía imaginar, y como es natural tuvo su efecto.

Recuerdo una comida en Casa Prudencio, todavía era mi cumpleaños, donde debí arrodillarme en una silla para comer por el hecho de que el sol me dejaba en la parrilla salvo esta parte. La cuestión es que ingerimos nuestra pertinente lubina mediterránea, ¿todavía existe? Y quisiera que sea un óptimo día para las primeras vacaciones.

Utensilios de cocina:

Es esencial llevar todos y cada uno de los peces a una fuente y tener una pala extendida para lograr pescar todos y cada uno de los peces.

Equipo para 4 personas:

  • 4 porciones de lubina (unos 300 gramos cada una)
  • 2 kg de sal gruesa son en especial correctos para estos guisos.
  • 2 visibles de huevo, solo visibles de huevo, se venden separadamente, pasteurizadas
  • 1 limón

Las yerbas aromatizadas que le agradan son mejores en el momento en que están frescas. En un caso así, usé eneldo, albaca y perejil, todo finamente picado.

Refinar:

Le solicitamos al pescadero que nos limpiara las supones de la percha y le solicitamos que las limpiara por arriba y que tratase de no abrirlas bastante para eludir que la sal entrara. No retire las escamas.

Precalentamos el horno a 200 / 210º hasta el momento en que indique que alcanzó la temperatura, lo que tarda unos 10 minutos.

Limpiamos la barra y la escurrimos mientras que proseguimos mejorando.

En un bol combinamos la sal con la clara de huevo, la ralladura de limón y su jugo y las yerbas elegidas, combinamos todo bien, entonces en una fuente de horno utilizamos media mezcla para realizar una cama, entonces ponemos el pescado encima y con el cubierta de sal sobrante (me agrada dejar la cabeza afuera, donde se puede observar la abertura de la oreja).

Se baja la temperatura a 180 ° y sigue este estado hasta el desenlace de la cocción.

Metimos este plato en el horno y lo ponemos en el horno a lo largo de 15 o 20 minutos, según nos agrade, entonces lo sacamos y lo calentamos un tanto. (Al cocinar verificamos la dureza de la sal en unos 10 minutos, lo que nos señala si debemos utilizar esos 20 minutos), debe quedar durísima.

En el momento en que sale del horno, proseguimos «pelando» la piel del pescado, o sea, para sacarle la sal. Tenemos la posibilidad de realizar esto con ciertos trazos durante la cresta horizontal. Esto va a hacer que el pescado se ahueque y tengamos la posibilidad sacarle la sal. La corteza queda prácticamente en solo una parte.

Entonces, es la piel del pescado que se ahueca con un cuchillo.

Por último, el tamaño, lo ponemos en un plato. Aquí te sugiero paciencia, quizás la primera oportunidad que la logres de forma regular jamás salga mal, pero hay que perseverar.

Estos tres últimos pasos son los mucho más bien difíciles, pero solo al comienzo.

Salsas recomendadas para esta receta: perejil tártaroPero me agrada la mahonesa.

Hallaron aceite de condimentas, Castillo de Canena Arberquina, gotean unas gotas en la cintura a fin de que huelan, no requerimos ningún otro aditivo.

Consejos útiles:

El tiempo de cocción por kilogramo de pescado es de 20 minutos, que siempre y en todo momento es aproximado. Es un sinnúmero y no es común ahora mismo, pero varios de ustedes se reúnen en la mesa ese día.

Puedes obtener sal ahora en el mercado, con o sin condimentas.

Las visibles de huevo asimismo están libres en botellas de ½ y 1 litro, creí que jamás las emplearía, me equivoqué pues son realmente útiles para la masa y otros platos como este. Asimismo se tienen la posibilidad de emplear en masa, para la situacion, para remover ciertas calorías de los alimentos fritos. Media parta de los huevos fritos son blancos y la otra mitad son huevos enteros con menos calorías.

Varias personas solo añaden sal y agua para hidratarse, está bien, pero pienso que la clara de huevo provoca que la piel se vuelva una película y después es mucho más simple de mondar, el jugo de limón y sus vetas le dan a la sal un gusto exquisito. .

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